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Washington.- El vicepresidente Mike Pence lanzó duros ataques contra líderes demócratas y grupos progresistas que exigen la abolición de la Oficina de Inmigración y Aduanas (ICE), al advertir que eso aumentaría el tráfico de drogas y personas y daría cancha a posibles terroristas.

Durante una visita a la sede de ICE en Washington, Pence ofreció una especie de arenga de los más de 20,000 agentes a los que describió como “increíbles patriotas” y “héroes estadounidenses”.

“Bajo el presidente (Donald) Trump, nunca aboliremos ICE… la verdad es que los llamados a abolir ICE no sólo son indignantes sino que son irresponsables”, afirmó Pence, en un discurso que repitió las consabidas quejas de la Administración sobre la presunta porosidad de la frontera sur.

Para el año fiscal 2019, la Administración Trump solicitó al Congreso un presupuesto de $47,500 millones para el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), que incluye poco más de $8,800 millones para ICE.

Al denunciar los ataques de la “izquierda radical”, Pence citó por nombre a varios líderes demócratas que abiertamente han pedido la eliminación de ICE, como las senadoras Elizabeth Warren y Kirsten Gillibrand, o el alcalde de Nueva York, Bill de Blasio, quien presuntamente calificó a la agencia como una entidad “terrorista”.

Asimismo, Pence aseguró que aunque los estadounidenses tienen derecho a la libertad de expresión y a realizar protestas pacíficas, es necesario que “cesen las amenazas contra los agentes de ICE y sus familias”.

Para machacar el mensaje de que ICE es vital para la seguridad fronteriza y nacional, Pence destacó que, tan solo en 2017, la agencia deportó a 226,000 inmigrantes indocumentados y logró el arresto de 4,818 pandilleros, incluyendo 796 de la “MS-13”, además de que rescató a 518 víctimas de la trata de personas y a 904 niños que estarían sujetos a la explotación.