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Pekín – China.- Con una acción contundente China ha respondido a Estados Unidos por su apoyo a las protestas hongkonesas. El gigante asiático ha decidido prohibir a buques y aeronaves militares estadounidenses hacer escala en Hong Kong, lo que una vez más empaña y deteriora las relaciones bilaterales entre ambos gobiernos.

Con la decisión tomada por China, la posibilidad de solucionar la guerra comercial entre ambas superpotencias, cada vez se ve más difícil.

Hace tan solo tres días, el gobierno de Donald Trump convalidó la llamada “Ley de Derechos Humanos y Democracia de Hong Kong”, lo que permite a  Washington sancionar a funcionarios chinos por su actuación en las protestas. La respuesta de China por esta aprobación no se hizo esperar y no solo muestra la prohibición de escala, también deja un aumento de sanciones a ONGs  estadounidenses.

La portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de China,  Hua Chunying, fue la encargada de suministrar la información y puntualizar que Pekín “suspende la revisión de cualquier solicitud de escala”. Pese a no detallar el tiempo de la sanción, todo indica que la misma podría ser definitiva.

Con relación a las sanciones que se le aplicará a las oenegés norteamericanas, Hua Chunying, informó que la conocida asociación de vigilancia de los derechos humanos Human Rights Watch (HRW), se encuentra entre las sancionadas;  acompañada por la Fundación Nacional para la Democracia, el Instituto Nacional Demócrata para los Asuntos Internacionales, el Instituto Republicano Internacional y la Freedom House.

“Muchos hechos y pruebas demuestran que esas ONG apoyan a las fuerzas anti-Çhina en Hong Kong y les animan a comprometerse en actos criminales extremadamente violentos y en actividades separatistas. Ellas cargan con importantes responsabilidades en el caos en Hong Kong y se merecen ser sancionadas y pagar el precio”, aseveró Hua sin ofrecer detalles sobre qué tipo de sanciones recaerán sobre ellas.

Todas las ONGs sancionadas operan desde Hong Kong, quizás el alto precio que pagarán con las sanciones puede ser el negarle la entrada a la ciudad al personal de esas organizaciones y limitar así su actividad.

El deterioro en las relaciones entre Estados Unidos y China, se produce justamente cuando ambos países se encuentran todavía negociando la primera fase de un acuerdo de resolución de la guerra comercial para el que Pekín demanda que Washington retire varios aranceles sobre sus productos.

El próximo 15 de diciembre, de no haber una solución hasta entonces, una nueva tanda de gravámenes de EEUU sobre productos chinos debería entrar en vigor.