Por: Luisa Fernanda Montero/

El momento en que debemos definir lo que queremos ser en la vida, suele ser uno de los más difíciles. El asunto se complica por la inexperiencia que ostentamos en la adolescencia y muchas veces también porque no contamos con la información o no tenemos la asesoría necesaria.

Hoy en día, la comunidad hispana es la más grande y la de mayor crecimiento en Estados Unidos. Sin embargo, menos del 4% de los 3,000,000 de enfermeros registrados son hispanos; aun cuando el 17% de la población es hispana. La pregunta es ¿por qué?

De nuevo, el problema puede ser por falta de información. Desconocemos que esta profesión no solo es una de las más nobles y capaces de engrandecer la condición humana, sino también una que ofrece un gran abanico de oportunidades económicas. Tenemos que pasar al siguiente nivel.

Tenemos que considerar a la enfermería como una posibilidad laboral para hombres y mujeres y entender que nuestra comunidad necesita enfermeros y enfermeras capacitados y culturalmente aptos para atender a los pacientes. Como lo confirma el Instituto de Políticas en Salud de Georgetown University, el constante aumento de la diversidad en los Estados Unidos –– ofrece una serie de retos y oportunidades al sistema de salud, tanto desde la perspectiva del cuidado y la atención a los pacientes como desde la creación de políticas públicas.

Es importante que aumentemos el número de profesionales de la enfermería, por muchas razones, pero principalmente porque necesitamos y merecemos clínicas, hospitales y centros de salud capaces de ofrecer servicios cultural y socialmente afines que satisfagan las necesidades de sus pacientes. Y como pacientes, merecemos ese tipo de servicio.

Tenemos que multiplicar el número de servidores de salud hispanos y reducir las barreras lingüísticas que nos limitan, además, porque como la minoría – que aún somos – nos vemos desproporcionadamente afectados por varias enfermedades crónicas y poseemos las más altas tasas de mortalidad por condiciones prevenibles y tratables. Necesitamos profesionales de salud hispanos capaces de comunicar, educar y avanzar en el necesario camino de la prevención en nuestras comunidades.

Los jóvenes y los adultos que están en el proceso de identificar la profesión que quieren seguir deben saber que la enfermería es una muy buena alternativa económica que ofrece grandes oportunidades laborales y de crecimiento profesional. En este proceso los padres deben ser un apoyo, una guía y una ayuda para sus hijos. Deben entender que la enfermería es una de las carreras más nobles, mejor remuneradas y estables que pueden seguir.

Cualquiera que haya pasado por un hospital sabe lo importante que es sentirse bien cuidado. Los enfermeros son ejemplos de constancia, determinación, disciplina y confianza y nosotros los hispanos tenemos mucho de todo eso.

Para saber más, visite Carrerasenenfermeria.org