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Ciudad de México – México.  El departamento de inmigración de México, envió a Cuba a 51 inmigrantes más, con estatus ilegal, entre los que se encontraban madres e hijos, el grupo de personas  llegó a La Habana, de acuerdo con los previsto en lo acuerdos de migración entre ambos países. Este es el segundo grupo de cubanos deportados desde México en menos de dos semanas.

Según  medios cubanos,  los inmigrantes deportados, salieron de su país de manera legal hacia tierras centroamericanas, sin embargo durante su recorrido por México hacia Estados Unidos, se convirtieron en inmigrantes irregulares, por lo que el destino de estos cubanos cambió de rumbo hacia su país de origen nuevamente.

El prensa oficial cubana manifestó su rechazo por las recientes medidas migratorias impuestas por los Estados Unidos: «El Gobierno cubano ha rechazado de forma reiterada los obstáculos impuestos por EE.UU. para impedir el flujo legal de viajeros cubanos hacia ese país». El gobierno cubano señala que la mayoría de las vías utilizadas por los migrantes están «vinculadas a fenómenos como el tráfico ilícito de personas, la trata, la extorsión y manipulación y el engaño».

El gobierno cubano señaló de perjudicial el cierre de los servicios en el Consulado estadounidense en La Habana.  Esta decisión «dificulta el otorgamiento de visados a las familias cubanas y, por tanto, influye en la decisión de quienes se someten a una travesía irregular, insospechada y peligrosa para sus vidas», asegura el texto.

El personal diplomático estadounidense en La Habana, sufrió de misteriosos incidentes de salud, y hasta los momentos no han sido esclarecidos.

En marzo pasado la administración de Estados Unidos redujo violentamente el periodo de vigencia en la visa de no inmigrantes  para los cubanos, con el fin de igualar la validez de las visas otorgadas por el Gobierno cubano a los ciudadanos estadounidenses, que era concedida a los cubanos, por un máximo de cinco años con múltiples entradas a USA.

La Cancillería de Cuba rechazó la medida de Trump, tildándola  de un «obstáculo adicional» para los cientos de cubanos con familiares que viven en Estados Unidos.