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Muchos estrategas, como analistas políticos del mundo, se vienen preguntando cada día, de que manera el pueblo venezolano puede recuperar su democracia y volver a ser un país con garantías ciudadanas?. Las respuestas no solo contienen pesimismo sino contradicciones por la manera en que se ha alcahueteado el diálogo entre un gobierno dictatorial y una oposición que no estudió los métodos con qué y no cómo había que atacar al adversario.

Había que usar estrategias de carácter electoral, las mismas que no le permitieron al exdictador Chávez, ganar el referéndum del año 2007.

La resistencia, que está amparada en la Constitución de los venezolanos, tenía que recibir ayuda internacional mas frontal en los pronunciamientos de la OEA y la ONU, y que éstas no han sido suficientes para demostrar, como tampoco han sido las sanciones de EE.UU., aplicadas a funcionarios venezolanos.

Los mismos hechos siguen siendo motivos para un éxodo masivo hacia países cercanos de Latinoamérica y EE.UU., cuyas forzadas acciones de migrar rompiendo fronteras, han sido el techo para miles de familias venezolanas que han fugado de un régimen dictatorial.

Sin embargo, mas de 140 ciudadanos mártires y patriotas, que dieron sus vidas por una Venezuela libre y democrática, por una causa noble, pasarán a la historia como verdaderos héroes.

Pero mas allá de ese reconocimiento que les hace la opinión pública internacional y su país, es saber de qué manera tienen que honrarlos en sus memorias.

La mas grande honra para ellos será el seguir resistiendo a la tiranía, como muchos de esos masacrados así lo querían en vida.

Los pueblos recobran su libertad a base de altos precios y entre esos está, lamentablemente, la vida de los hijos de la Patria que los vio nacer, como su segunda madre .Quizá, es fuerte escribirlo y entenderlo, pero hay una gran verdad: “solo el pueblo salva al pueblo”.

Esas duras experiencias dictatoriales lo han sufrido muchos países de Latinoamérica y Venezuela no es la excepción, porque no hay peor lucha que la que no se hace.

La historia está escrita por valientes y no por cobardes. Los venezolanos y venezolanas son valientes y sus armas está en la resistencia para seguir luchando desde cualquier trinchera o frontera.

Hay que seguir los buenos ejemplos de esos soldados y mártires de la Patria venezolana que seguramente se habían trazado una consigna… “vencer o morir, por Venezuela y los venezolanos”.

Actualmente, el mundo entero está consternado ante la cobarde masacre que ejecutó el gobierno del dictador Maduro, hacia ciudadanos venezolanos, quienes por el hecho de no estar alineados a su régimen, no les perdonó la vida después de que ellos se rindieran.

El hecho se consumó de manera cruel, porque ya los insurgentes solo querían que se les respetara sus vidas; y por lo tanto, el Ejercito y su Comandante en jefe tenían la obligación de negociar y respetarles la vida, porque ya se habían rendido.

De acuerdo a la Corte Interamericana de los Derechos Humanos, el ajusticiamiento que acabó con la vida de estos venezolanos que luchaban por la libertad y la democracia de Venezuela, deja establecido que el acto criminal y sangriento ejecutado por miembros del Ejército venezolano, fue de una masacre hacia seres humanos que ya no presentaban resistencia, para que se haya considerado peligro inminente hacia las Fuerzas de Acciones Especiales(FAES)de la Policía Nacional, quienes estaban dotados de una artillería militar con la que actuaron, como para intervenir en una guerra fronteriza.

Solo eran siete policías disidentes pero muy patriotas, que estaban sentenciados a que se practique su ejecución, pero dejando las evidencias ocultas de esta masacre.

El cruel y sanguinario ajusticiamiento del gobierno del presidente Maduro, tiene que recibir un análisis muy urgente de la OEA y ONU, para que se condene al régimen dictatorial, desde donde se violan cada hora los derechos humanos.

No son suficientes sanciones económicas, porque con ellas solo se han beneficiado la cúpula de la Asamblea Nacional Constituyente, los poderes Ejecutivo y Judicial, y a la misma Defensoría del Pueblo, como cómplice de las atrocidades contra el pueblo venezolano indefenso, que ya no le queda alternativa sino desertar por tierra y balsas, pero que muchos pierden la vida, huyendo de la miseria humana por falta de comida, medicina, atención médica, techo, trabajo y seguridad ciudadana, en el país que tiene una de las reservas petroleras más grande del mundo.

¡ NOS RENDIMOS !. ¡ NO DISPAREN!, EXCLAMARON CON ANGUSTIA DE MUERTE, LOS POLICÍAS DISIDENTES. LA ORDEN ERA ASESINARLOS A QUEMARROPA CON DISPAROS EN SUS CABEZAS. EL GOBIERNO DE LA DICTADURA VENEZOLANA LLAMÓ TERRORISTAS A QUIENES MURIERON POR LA LIBERTAD Y LA DEMOCRACIA QUE SE HA PERDIDO EN ESTE PAÍS.