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Ciudad de México.- El presidente electo de México, el izquierdista Andrés Manuel López Obrador, anunció que mantendrá el Ejército y la Marina patrullando en las calles para garantizar la seguridad, pues la Policía Federal todavía “no está preparada” para hacerlo.

“Sería muy irresponsable de mi parte decir que regresen los soldados y los marinos a sus cuarteles y dejar a la gente en un estado de indefensión”, dijo en rueda de prensa López Obrador, quien asumirá la Presidencia el 1 de diciembre.

Tras reunirse con su equipo de transición, el presidente electo lamentó que “la Policía Federal no está preparada para sustituir lo que hacen actualmente los soldados y marines” y señaló que existe la “opinión generalizada” de que las policías estatales y municipales “no están funcionando”.

Reprochó al anterior Gobierno no haber capacitado a un cuerpo policial para combatir la inseguridad, por lo que, resaltó, de momento “no existe alternativa” al uso de las Fuerzas Armadas.

“El estado de la Policía Federal es lamentable, no tienen ni tan siquiera cuarteles. Los mandan a los estados sin apoyo y tienen que ir a acampar en situaciones realmente lamentables”, manifestó el próximo presidente.

Por ello, López Obrador, del Movimiento Regeneración Nacional (Morena) reiteró que se encargará “personalmente” de coordinar todas las fuerzas de seguridad para que, “a medio o largo plazo”, pueda crearse una Guardia Nacional que combata la violencia en México.

El Ejército patrulla en las calles del país desde el mandato del conservador Felipe Calderón (2006-2012), quien optó por llevar a cabo una guerra militar contra el narcotráfico y el crimen organizado, que ha dejado miles de muertos y desaparecidos.

El Gobierno del actual presidente, Enrique Peña Nieto, impulsó una Ley de Seguridad Interior que establece el papel de los militares en materia de seguridad pública, un texto muy criticado por organizaciones internacionales que consideran que deja a los ciudadanos indefensos ante las Fuerzas Armadas.

López Obrador subrayó que no se planteará “ningún cambio jurídico” en materia de seguridad hasta que tome posesión del cargo y comience a tener datos sobre la lucha contra la inseguridad.

Garantizó que el Ejército “respetará los derechos humanos” y que “no se va a usar las Fuerzas Armadas para reprimir el pueblo”.