La cuna de los futbolistas mexicanos vive un tormento. El equipo de Pumas, uno de los que acaparan la preferencias, juega una de sus peores temporadas. Tras once fechas, el conjunto felino es último. La directiva ha recurrido a tres entrenadores. Las derrotas han involucrado al club en problemas de descenso.

“La crisis está severa. Ojalá puedan tener un poco de orden. Han tenido 15 días para hacerlo y buscar acomodarse mejor porque urgen los puntos por el cociente y en eso no meterse en un problema mucho más serio”, considera Miguel España, uno de los mejores centrocampistas de Pumas. Los resultados no han sido espléndidos con ocho derrotas, un empate y solo dos triunfos. En la tabla del cociente de descenso, los Pumas están ubicados en la posición 11 de 18, los resultados negativos de este torneo los comprometerían para el siguiente.

En febrero pasado, el presidente del patronato del equipo, Rodrigo Ares de Parga presentó una visión idílica sobre Pumas. Un proyecto denominado ADN Pumas. Allí se buscaría consolidar al equipo como una fábrica de futbolistas mexicanos para la liga y también para la selección de México.

La lógica se basaba en “sumar pocos extranjeros de calidad”. Para este certamen juegan con seis de los cuales, por rendimiento han destacado el uruguayo Gerardo Alcoba y el chileno Nicolás Castillo, con cinco goles en ocho partidos . El español Abraham González tuvo un gran primer torneo, pero se ha quedado sin socios en el mediocampo. Allí, de última hora, contrataron al internacional de Chile, Marcelo Díaz, quien por un bajón de productividad se quedó fuera de los últimos partidos de su selección en las eliminatorias para Rusia 2018.

Los jugadores incógnitas son el chileno Bryan Rabello, el argentino Mauro Formica, quien abandonó Newell’s Old Boys para paliar las fianzas del club, y el ecuatoriano Joffre Guerrón quien estuvo durante seis meses inactivo. El equipo representativo de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) está eliminado de la Copa MX y le restan seis juegos para tratar de reponerse en una liga imposible: Necaxa, León, Monterrey, Puebla, Santos Laguna y Querétaro.

“La afición de Pumas está acostumbrada a buenos extranjeros, títulos, a buenos jugadores y espectáculo. Cuando la gente no tiene eso dice: ‘¿Dónde está mi equipo?’, tenemos esa mística: buenos brasileños, argentinos. La gente quiere eso”, opina Ailton Da Silva, uno de los exjugadores más apreciados.

El entrenador que iba a encabezar ese proyecto de largo aliento era Francisco Palencia, un exjugador del Espanyol y formado en el Cruz Azul. Palencia tenía su primera experiencia como estratega al frente de los Pumas. En su primer torneo llevó a los felinos a la liguilla. Todo era esperanzador hasta que comenzaron las derrotas. Su saldo, en realidad, no fue tan alarmante: 18 victorias, 10 empates y 22 derrotas. La directiva le echó en la sexta fecha.

El sustituto fue el presidente deportivo, Sergio Egea, quien tuvo una época como entrenador en la filial del Real Madrid e incluso del Hércules. Era, en la primera década de los 2000, la mano derecha de Hugo Sánchez.  Sumó cinco derrotas en liga y copa, un empate y una victoria copera frente al Celaya. Los dirigentes prefirieron removerlo del puesto y en su lugar llegó David Patiño. Él se encargó de ganar la liga como jugador en la temporada 1990-91 y ha tomado al equipo como entrenador interino en tres ocasiones.

“Faltan referentes en esta temporada. Lo más importante es la falta de resultados. Eso te va dando la confianza, la referencia del jugador. Ahí está Nico Castillo y cuando sale a al cancha la afición crea su apoyo, pero creo que el equipo debería tener mejor equilibrio”, menciona España.

La turbulencia de resultados provocó que Palencia y Egea miraran a los equipos inferiores para encontrar una joya. Así han aparecido nombres como el de Alan Mozo, Brian Figueroa, Pablo Jáquez, Rodrigo González, Alejandro Zamudio, Alan Acosta, Ricardo Jurado y Bryan Silva.”Puedo decir con causa que he ido a la cantera. He visto que Rodrigo [Ares de Parga] ha hecho bien las cosas internamente. A lo mejor cuando estaba Memo Vázquez decían que querían que llegaran los canteranos y ¡ahí están! Les están dando la oportunidad. Ahora resulta que Memo Vázquez tiene que regresar”, reflexiona Ailton Da Silva.

Fue Vázquez el entrenador que ganó el último campeonato para Pumas en 2011. En 2015 perdieron la final frente a Tigres y los llevó a los cuartos de final de la Copa Libertadores. Los hinchas de Pumas se aferran a cualquier haz de luz para encontrar la salida su laberinto.