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MÉXICO  Iglesias católicas, bautistas, luteranas, presbiterianas, metodistas y pentecostales se reunieron en los últimos días en común acuerdo para solicitar a la clase política mexicana y a los líderes religiosos evitar usar la fe y el dinero de la sociedad para inducir al voto en las comunidades más pobres del país donde tienen alguna influencia espiritual.

Los representantes de las organizaciones de inspiración cristiana denunciaron que estas prácticas ocurren en “ciertas zonas marginales“, incluso de la Ciudad de México, por parte de religiosos de diferentes iglesias y  diversos partidos.

“Les funciona en algunas zonas de comunidades más pobres y más marginadas por la necesidad de la gente: tinacos, despensas, recursos para la construcción o mobiliario para la congregación…’’, advirtió Arturo Carrasco sacerdote de la Iglesia Anglicana de México.

A la par observan que los candidatos a la presidencia de la República —Ricardo Anaya, Andrés Manuel López Obrador, José Antonio Meade y el independiente Jaime Rodríguez “El Bronco’’ no han hecho otra cosa durante las campañas que insultar la inteligencia y violar los derechos humanos de los ciudadanos con promesas generales  y de poca profundidad.

“Los candidatos no están reconociendo los problemas ni comprometiéndose de forma concreta para erradicarlos’’, dijo Gabriela Juárez, coordinadora del Observatorio Eclesiástico, en entrevista con este diario. “Nuestro país ya ha tocado fondo y creemos que no están dando respuestas’’.

Pobreza, explotación y precariedad

El fondo, para la comunidad ecuménica, significa  pobreza, explotación y precariedad laboral, ausencia total del Estado de derecho, desapariciones forzadas y sistemáticas, secuestros, trata con fines de explotación sexual y comercial, violación a los derechos humanos, violencia de genero, feminicidios, crímenes de odio, división social y desconfianza generalizada…

“En medio de la violencia exacerbada que nos divide y polariza, soportando sobre nuestros hombros el pesado fardo de la corrupción y la impunidad institucionalizadas, manifestamos nuestro rechazo rotundo a la continuidad de un régimen político y de una condiciones sociales insostenibles’’, coincidieron las organizaciones cristianas.

En un comunicado al final de sus discusiones pidieron a las autoridades “respeto a la voluntad ciudadana que busca un cambio real y rechaza la perpetuidad de las actuales condiciones políticas’’ y, a la sociedad mexicana, a analizar su sufragio, por quién van a votar, y luego ir “más allá’’ de los comicios electorales e involucrarse en una democracia participativa.

“Queremos decir que la democracia no se limita nada más a lo electoral sino que tiene que ir más allá del 1 de julio’’, solicitó Carrasco.