Rate this post

Después de la publicación del polémico documental transmitido por HBO,  que develó los secretos más oscuros y pervertidos de Michael Jackson, las noticias que ocultó en vida han salido a la luz una tras otra. Debbie Rowe, segunda “pareja” del cantante, reveló que los dos hijos del artista son fruto de una inseminación artificial.

En una entrevista realizada, Rowe admitió que nunca mantuvo relaciones sexuales con el artista y que la “fecundaron”. “Tal como se fecunda a las yeguas para que se reproduzcan. Fue algo muy técnico” admitió ante los medios.

La madre de Prince y Paris  también reveló que además, que Michael Jackson no es el padre biológico de los niños, ya que se utilizó a un donante para ello.

“Michael era un hombre divorciado, solitario y que quería tener hijos. Yo fui la que le dijo: ‘Yo tendré a tus hijos’. Le ofrecí mi vientre, fue un regalo. Fue algo que hice para que fuera feliz”, confiesa Rowe. “Michael lo hacía todo. Yo no me esforzaba por ser madre. No cambiaba pañales, no me levantaba en mitad de la noche. Incluso si yo estaba, Michael lo hacía todo”.

Jackson conoció a Debbie  en una consulta  dermatólógica, donde ella trabajaba como enfermera, donde creció una amistad de muchos años para luego casarse en 1996, ya con seis meses de embarazo de su primer hijo Prince, en abril de 1998, trajo al mundo su segunda hija, Paris.

Tras el divorcio Jackson obtuvo la custodia de ambos niños, ya en 2002, Jackson tuvo un tercer hijo, apodado Blanket, que según contó él mismo había sido concebido con su esperma a través de un vientre de alquiler. Después de su muerte fue la madre del pequeño quien se hizo cargo de él.