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Washington – Estados Unidos.- Ni el presidente Donald Trump ni miembros de su Gobierno republicano cooperarán en la investigación del proceso de juicio político en contra del mandatario, anunció la Casa Blanca en una carta enviada a la presidenta de la Cámara de Representantes, la demócrata Nacy Pelosi.

Este proceso, que podría llevar a la destitución de Trump, es «partidista» y «viola la Constitución», señala el escrito que abre las puertas a lo que podría considerarse una guerra de poderes entre el Ejecutivo y Legislativo.

«Con el fin de cumplir con sus obligaciones con los estadounidenses, la Constitución, el Poder Ejecutivo y todos los futuros ocupantes de la presidencia, el presidente Trump y su Administración no pueden participar en su investigación partidista e inconstitucional bajo estas circunstancias», señala la carta enviada por el abogado de la Casa Blanca, Pat Cipollone.

«Por decirlo de forma sencilla, ustedes buscan dar la vuelta a los resultados electorales de 2016 y privar al pueblo estadounidense del presidente que han elegido libremente», se lee en el documento de ocho páginas.

La demoledora carta tuvo una rápida respuesta de Pelosi. «Los esfuerzos continuos por esconder la verdad sobre los abusos de poder del presidente frente a los estadounidenses serán considerados como nuevas pruebas de obstrucción».

«Señor presidente, usted no está por encima de la ley. Rendirá cuentas», advirtió la Oradora.

El presidente Trump está siendo investigado por supuestas presiones al mandatario ucraniano, Volodímir Zelenski, a quien pidió indagar sobre un hijo de su rival político, el demócrata Joe Biden, quien tendría vínculos con una empresa de gas en el país europeo.

La intención, según analistas, es encontrar y exponer situaciones que puedan manchar la campaña de Biden de cara a la elecciones de 2020.

Horas antes de que Cipollone enviara la carta a Pelosi, el presidente Trump bloqueó la comparecencia ante comités del Congreso, del embajador de Estados Unidos en la Unión Europea, Gordon Sondland.

Sondland, que viajó de Bruselas a Washington para acudir al llamado en el marco del juicio político, dijo a través de su abogado que estaba dispuesto a testificar, pero el Departamento de Estado se lo impidió.