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Después de ser intervenido quirúrgicamente en San Diego, Thomas Markle, el padre de Meghan Markle, la prometida del príncipe Harry, se encuentra ya consciente y fuera de peligro, según reporta el portal de noticias TMZ.

Tras la angioplastía, que siguió a la revelación de que hace una semana había sufrido un ‘ataque al corazón’ – según dijeron varios medios, aunque nunca se especificó la gravedad de éste-, Markle declaró a este portal que los médicos le implantaron tres stents -cánulas biodegradables- para destapar sus arterias.

“Me encuentro bien. Llevará mucho tiempo curarme “, dijo. “Tendré que quedarme en el hospital unos días más. No me permiten tener emociones fuertes“.

Enojada la reina Isabel II
La reina Reina Isabel II no pudo ocultar su enfado al enterarse de que Thomas Markle, padre de la futura esposa del príncipe Harry, vendió fotos que lo mostraban supuestamente preparándose para la boda.

Este es el colofón a la embarazosa situación que se ventiló la semana pasada, cuando se supo que Thomas Markle, quien reside en la localidad mexicana de Rosarito, había vendido a un paparazzi unas fotos ‘cándidas’ que lo mostraban consultando historia de Inglaterra y tomándose medidas para un traje de gala, mismas que al publicarse le dieron la vuelta al mundo.

Ostensiblemente avergonzado por haber caído en la tentación, Markle anunció que renunciaba a ir a la boda real -que se celebra este sábado 19 de mayo- para que su humillación no apenase a su hija y a su exesposa, Doria Ragland. Se reportó que este estira-y-afloja y toda la situación llegó incluso a provocar el enojo de la reina Isabel II.

Alejado de los medios

Markle, quien se había mantenido estrictamente alejado de los medios hasta hace unas semanas que empezó a hablar públicamente a diestra y siniestra, es un iluminador y director de fotografía jubilado. Dijo a TMZ que guardará reposo y que ha estado en contacto con su hija, quien está preocupada por su salud, aunque esto no ha sido ni confirmado ni desmentido por el Palacio de Kensington, residencia oficial del príncipe Harry.

Por otra parte, la revista Vanity Fair en su edición española reportó que la otra causa de vergüenza para Meghan, su exmarido Trevor Engelson, por fin desistió de producir una serie de TV que, según comentó el USA Today hace unos días, podría tratarse acerca de “la historia ficticia de un joven cuya esposa lo abandona de un día para otro, comprometiéndose para casarse con el heredero al trono de un país ficticio en Europa”.

Al parecer Engelson -cuya relación con Meghan tuvo un final desagradable– fue ‘persuadido’ de abandonar el proyecto que venía desarrollando, dejándole así un poco de respiro a la novia, que en cuestón de 72 horas se convertirá en la más nueva integrante de la familia real inglesa.