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El fraude masivo de pasaportes de Hungría abrió la puerta para la llegada de estos inmigrantes

Fraude migratorio en Hungría ha permitido que personas “no ciudadanas” consiguan su pasaporte húngaro y consigo la entrada a EEUU sin necesidad de visa por noventa días,  poniendo en alerta a las autoridades migratorias de Estados Unidos.

La laxitud y corrupción en el sistema de pasaportes de Hungría permitió a cerca de 700 ciudadanos “no húngaros” asumir identidades robadas y obtener pasaportes ilegalmente, según un reporte del Washington Post.

“El riesgo más obvio aquí es que la gente viene a Estados Unidos con una razón para disfrazar su identidad”, dijo el ex oficial del DHS Stewart Baker al Post. “Las razones comunes para hacer esto son el contrabando de drogas, el crimen organizado o la inmigración ilegal.

“Las razones más preocupantes serían una organización terrorista bien organizada como ISIS o Al Qaeda podría comprar estos documentos … o espías rusos que expulsamos podrían volar a Ucrania, comprar un pasaporte húngaro y volar de regreso a Estados Unidos” añadió Baker al diario capitalino.

Las autoridades de EEUU dijeron que 30 de los 85 inmigrantes indocumentados que intentaron ingresar a Estados Unidos aún permanecían en EEUU para octubre del año pasado evitando la detección y la deportación.

“Es una preocupación cada vez que alguien viaja y no es quien dice ser”, dijo un alto funcionario del DHS al Post bajo condición de anonimato. “No puedo entrar en los detalles de lo que vemos como las vulnerabilidades”.

Como miembro de la Unión Europea, tener un pasaporte húngaro hace elegibles a los viajeros de ese país para viajar sin visado a los EEUU, haciendo de esos pasaportes un bien preciado para posibles terroristas o espías rusos, cuyos países tienen requisitos de visa más estrictos para ingresar a los EEUU, asegura el reporte de WAPO.

El DHS advirtió a Hungría en octubre que su programa de exención de visa, que permite viajar a los EEUU durante 90 días sin necesidad de una visa, ha sido degradado a “provisional”.

El fraude se centra en un programa en Hungría que permite a los no ciudadanos obtener un pasaporte si tienen antepasados ​​documentados y aprueban una prueba de idioma. El Post cita informes que afirman que los documentos pueden ser falsificados así como de “funcionarios corruptos” que aprueban las solicitantes de los no ciudadanos de manera irregular.