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La fiscalía informó ayer tener motivos para creer que los 11 niños encontrados en condiciones de miseria y desnutrición en el desierto en Nuevo México, estaban siendo entrenados para cometer tiroteos masivos en escuelas.

Uno de los detenidos, Siraj Ibn Wahhaj, de 39 años, estaba “fuertemente armado con un rifle AR15, cinco cargadores de 30 cartuchos y cuatro pistolas cargadas”, informaron las autoridades.

El FBI y agencias estatales lo buscaban desde hacía meses tras haber sido acusado en diciembre de secuestrar en Atlanta a su hijo de 4 años, Abdul Ghani Wahhaj, para supuestamente practicarle un exorcismo, pues no podía caminar y tenía una salud delicada, según denunció la madre.

La investigación eventualmente llegó hasta Nuevo México, donde la policía del condado Taos, cerca de la frontera con Colorado, halló el campamento el pasado viernes.

En el remolque encontraron a Wahhaj, otro hombre adulto llamado Lucas Morton, tres mujeres y 11 niños desnutridos, además de armas de fuego y un improvisado campo de tiro. Se presume que las mujeres sean las madres de los menores. Todos los adultos fueron detenidos, sin fianza.

Los menores, cuyas edades van de 1 a 15 años, tenían apenas unas papas y arroz para comer, no tenían agua ni zapatos y vestían ropa vieja y sucia. El alguacil del condado lo definió como “Las condiciones de pobreza más tristes que he visto en mi vida”.

A Wahhaj además lo investigan por la muerte de un niño, aún no identificado, cuyos restos en descomposición fueron hallados el lunes, cuando agentes allanaron el remolque por segunda vez. La policía sospecha que se trate del hijo que Wahhaj se llevó de Atlanta.

Según la agencia Associated Pressel principal detenido es hijo de un imam del mismo nombre, Siraj Wahhaj, quien predica en una mezquita de Brooklyn (NYC) y ha sido señalado como radical en diversas ocasiones. Incluso se le vinculó con el primer ataque terrorista a las Torres Gemelas, en 1993, según CBS News.

El lunes, el imam publicó un mensaje en Facebook pidiendo ayuda para localizar a su nieto Abdul-Ghani.