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Washington.- A la medianoche de ayer viernes, las 12:00 am ET se cumplieron 22 días del cierre parcial de gobierno federal, con lo que se convierte en el shutdown más largo de todos los tiempos.

El anterior cierre más largo, que en ese caso fue un cierre total, había sido de 22 días y se extendió desde diciembre de 1995 a enero de 1996. En ese entonces se debió a la falta de acuerdo entre el presidente demócrata Bill Clinton y el Congreso, que se produjo por desacuerdos entre la Casa Blanca y la mayoría republicana en el legislativo sobre cómo financiar sectores como salud, educación y medio ambiente.

Pero tal vez lo que más preocupa es que las negociaciones para salir de este cierre parcial están estancadas en el mismo punto: el presidente Donald Trump diciendo que solo abrirá el gobierno si le dan más de 5 mil millones de dólares para el muro en la frontera con México, y los demócratas del Congreso diciendo que primero abra el gobierno para luego continuar negociando el dinero para la seguridad fronteriza.

Trump alega una supuesta “crisis de seguridad y humanitaria” en la frontera con México y asegura que construir un muro fronterizo es crucial para remediarla. Los líderes demócratas Nancy Pelosi y Chuck Schumer, dicen que no hay tal crisis y que la seguridad fronteriza no se soluciona con un muro. Acusan a Trump de tomar “de rehén” al pueblo estadounidense para levantar la valla fronteriza que el presidente prometió en campaña, pero que la mayoría de la población rechaza, de acuerdo con las encuestas de opinión.

Mientras tanto, unos 800,000 trabajadores federales están siendo afectados por este cierre parcial. Cerca de la mitad de ellos están yendo a trabajar sin recibir paga, porque son considerados ‘esenciales’ en sus puestos.

Algunas de las dependencias afectadas en este shutdown son el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), el Departamento de Justicia (DOJ), el Departamento de Interior y el Departamento de Estado.

Así se ve afectada la seguridad nacional (esa que tanto preocupa a Trump) con el cierre del gobierno

Mientras tanto, en el Congreso, no hay actividad prevista para este fin de semana.

Tampoco la Casa Blanca anunció alguna iniciativa para retomar las negociaciones con los opositores para tratar de buscar una solución al impase.

El presidente Donald Trump parece haber descartado por ahora decretaar el estado de emergencia nacional por la situación fronteriza que parece estar considerando, de acuerdo con información suministrada a medios por fuentes de la Casa Blanca.

“La solución más fácil es que yo declare una emergencia nacional… pero no lo voy a hacer tan rápido”, aseguró en una reunión con íderes estatales y locales sobre temas de seguridad fronteriza.

“Lo que no estamos pensando hacer ahora es (declarar) emergencia nacional”, agregó durante la mesa redonda en la residencia presidencial.

Los demócratas de la Cámara de Representantes dedicaron sus primeros días como nueva mayoría a impulsar legislaciones para reabrir el gobierno federal, esfuerzos que serán inútiles debido a que Trump dijo que no las firmará sino está el dinero para el muro.

En el Senado, el líder de la mayoría republicana, Mitch McConnell, adelantó que adoptará ningún proyecto que no vaya a ser firmado por el presidente. McConnell bloqueó esta semana los esfuerzos de los demócratas del Senado para votar sobre los proyectos que habían aprobado en la Cámara Baja.

Por lo que con este panorama, lo que más preocupa no es que se haya roto el récord del shutdownmás largo, sino que no hay luz al final del túnel.