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Guayaquil – Ecuador.- La llegada de miles de manifestantes indígenas a Quito, ha intensificado las protestas y enfrentamientos que se han registrados desde hace varios días en contra del gobierno de Lenín Moreno, en Ecuador. Por ese motivo y como una medida preventiva y constitucional se ha generado la evacuación del Palacio presidencial y el traslado de la sede de Gobierno a Guayaquil.

La información fue ofrecida por el propio presidente Lenín Moreno, quien aseguro que tras ver las calles de Quito convertidas en un campo de batalla entre manifestantes de distintos grupos contra policías, quemando neumáticos, lanzando piedras, cócteles Molotov y destruyendo masivamente la propiedad publico, no les quedó más opción que tomar la decisión.

Rodeado de la cúpula militar el mandatario aseguró que el traslado de la sede de gobierno hasta Guayaquil, lo ha realizado bajo sus atribuciones constitucionales y anteponiendo “la paz y el bienestar de los ecuatorianos a mi propio bienestar”.

A juicio de Moreno, lo que ha ocurrido en los últimos días en Ecuador “no es una manifestación social de descontento frente a una decisión del Gobierno, sino que los saqueos y la violencia demuestran que hay una intención política organizada para desestabilizar al gobierno, romper el orden constituido y romper el orden democrático”.

Por lo que el presidente electo de Ecuador, Lenin Moreno, ha acusado al expresidente Rafael Correa, hoy prófugo de la justicia por casos de corrupción, y al ilegítimo presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, de estar auspiciando la violencia en el país y buscando perpetrar un golpe de estado en su contra.

“Individuos externos pagados y organizados, son parte del intento de golpe de estado y atentado contra la democracia, orquestado durante un viaje a Caracas. El sátrapa de Maduro ha activado junto con Correa su plan de desestabilización, los corruptos que han sentido los pasos de la justicia cercándolos”, exclamó Moreno.

Moreno también denunció que Maduro y Correa “están instrumentalizando a algunos sectores indígenas,aprovechando su movilización para saquear y destruir a su paso. Es con los recursos que se robaron que están financiando las agresiones y los saqueos, son ellos los que no quieren la institucionalidad democrática”.

«Vamos a seguir protegiendo los derechos y la tranquilidad ciudadana, evitaremos siempre cualquier derramamiento de sangre. La violencia y el caos no van a ganar, la democracia y la paz saldrán nuevamente victoriosas», puntualizó el presidente, que pese a la encrucijada que vive su gobierno repitió que no dará marcha atrás y mantendrá la subida del precio de los combustibles.