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La oposición en Nicaragua denuncia que policías y paramilitares secuestraron el jueves a cinco jóvenes que hace varias semanas participaron en manifestaciones contra el presidente Daniel Ortega.

“Han secuestrado a 5 jóvenes, quienes estaban refugiados por la situación de asedio vivido en nuestra ciudad”, informó El Movimiento 19 de Abril Estelí en su página de Facebook.

Los jóvenes llevaban varias semanas escondidos en una vivienda de Estelí, en el norte de Nicaragua, cuando fueron atacados por las “fuerzas combinadas” del gobierno, la mañana de este jueves, según el movimiento. “La Policía Nacional y paramilitares entraron al lugar disparando, raptándolos, y se los llevaron sin explicación”, denunciaron.

El secuestro y las desapariciones tienen lugar en medio de una crisis que ha dejado al menos 264 muertos, según informó la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).

El mismo jueves, miles de nicaragüenses salieron a la calle en repudio contra el presidente Ortega, a pesar de la intimidación de la Policía Nacional.

En Masaya, una de las localidades más afectadas por los ataques de las fuerzas combinadas del Gobierno, los manifestantes dijeron que fueron intimidados por un grupo de policías.

“Hubo un momento en que la marcha iba a pasar frente a un grupo de policías y encapuchados, nos dijeron que pasáramos con las manos en alto para mostrar que no estábamos armados, cuando ya habíamos pasado amenazaron con disparar, pero no lo hicieron porque vieron los celulares grabando”, dijo a Efe una integrante del Movimiento 19 de Abril Masaya, grupo opositor juvenil.

El recorrido de la marcha en Masaya incluyó una visita a la familia del niño Junior Gaitán, quien en junio pasado rogó de rodillas a un policía para que no lo matara, pese a lo cual fue asesinado, según testigos.

Al grito de “¡no estás solo, el pueblo está con vos!”, los manifestantes también visitaron la vivienda del líder del Movimiento, Yubrank Suazo, que fue quemada la semana pasada, supuestamente por las “fuerzas combinadas” del Gobierno.

“Vamos a vencer a esas fuerzas represoras, no con el odio, no con el rencor, sino construyendo una mejor Nicaragua, donde se respete la libertad de pensamiento, el derecho a ser joven, a pensar diferente”, dijo Suazo.

Tanto el CIDH como la y la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH), han responsabilizado al Gobierno de Ortega de graves violaciones a los derechos humanos en el marco de las protestas.

Nicaragua está sumergida en la crisis sociopolítica más sangrienta desde la década de 1980, con Ortega también como presidente. Las protestas contra el gobierno iniciaron el 18 de abril, por unas fallidas reformas a la seguridad social y se convirtieron en un reclamo que pide la renuncia del mandatario, después de once años en el poder, con acusaciones de abuso y corrupción en su contra.