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Una iglesia en Massachusetts, en EEUU, causó controversia al colocar al niño Jesús en una jaula dentro del montaje de nacimiento de Navidad como una protesta en contra de las políticas de migración que ha declarado el presidente norteamericano Donald Trump.

Esta escena se estableció en el templo de St. Susanna, de Dedham como una muestra de solidaridad con los inmigrantes ilegales que han sido separadas de sus familias bajo los protocolos de control de las fronteras después de cruzar hacia los EEUU.

La idea surgió para educar a la gente.

La idea surgió para educar a la gente.

Esta representación muestra a un Cristo de niño enjaulado como lo hicieron con los menores inmigrantes que fueron arrancados de su madre; además hay un muro que rodea a los Reyes Magos, como si se evocara a una caravana de migrantes, según reportó DailyMail.

Actualmente miles de migrantes provenientes de América Central viven en condiciones precarias de lado de la frontera mexicana en un intento por ingresar al país norteamericano.

Esta iglesia ya ha levantado controversias anteriormente por sus discursos disruptivos

Esta iglesia ya ha levantado controversias anteriormente por sus discursos disruptivos

“Cristo fue político, lo colgaron de una cruz por hacer declaraciones políticas y volverse una gran autoridad y por eso murió”, dijo el feligrés Phil Mandeville.

Pat Ferrone, miembro del comité de Pax Christi tuvo la idea de la exhibición y dijo: “No estamos tratando de escandalizar a nadie. Estamos tratando de reflejar una realidad que hay que mirar”.

Este es el segundo año que la iglesia ha despertado controversias con las exhibiciones que pone para navidad, ya que en 2017, la escena tenía unos carteles que mostraban cuáles eran las ubicaciones y el número de muertos de los tiroteos que había sucedido en el país.

Según refirió la agencia de noticias Associated Press al menos 81 niños migrantes habían sido separados de sus familias en la frontera de EEUU y México desde que Donald Trump firmó la orden que prohibía dicha práctica en junio pasado.

Pero a pesar de las políticas anti migrantes impuestas por el mandatario norteamericano, miles de migrantes han continuado su camino desde Centroamérica en las últimas semanas como parte de las caravanas migrantes que han sido reprimidas.

Trump implementó un fuerte dispositivo de seguridad nacional para establecer regulaciones que han negado asilo a cualquier persona que se capte cruzando ilegalmente la frontera. Este hecho ha provocado que miles de estos migrantes se queden varados en la zona de El Barral sin poder movilizarse hacia el sueño americano.