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Aunque se espera que el Senado apruebe el plan bipartito que fue anunciado el miércoles, en la Cámara de Representantes no todos los republicanos parecen estar de acuerdo y harían falta votos demócratas para la aprobación antes de que el gobierno se quede sin fondos a medianoche. Pero para votar algunos demócratas exigen que se acuerde una solución a DACA

Otra fecha tope para que el gobierno se quede sin dinero, otra jornada de expectante tensión en el Capitolio, en Washington DC, donde antes de la medianoche los parlamentarios deberán aprobar un acuerdo presupuestario que permita la continuación del financiamiento de la administración federal.

Mientras en el Senado se espera que se aprobado el acuerdo de dos años que anunciaron el miércoles los líderes de ambos partidos por al menos 60 senadores, en la Cámara de Representantes no está del todo claro que vayan a dar luz verde a lo que le envíen desde la cámara alta, algo para lo que tendrá apenas pocas horas.

En parte, por la oposición expresada por la líder de la minoría demócrata Nancy Pelosi en su maratónico discurso de la víspera exigiendo que el cuerpo considere una solución para los dreamers y en parte porque los republicanos fiscalmente más conservadores pueden objetar la ampliación del gasto acordada por los senadores .

Pese a protagonizar el discurso más largo en la historia desde que la cámara baja estableció límites para las intervenciones de sus miembros, el presidente del Congreso, el republicano Paul Ryan, no se ha comprometido aún a considerar el caso de los llamado soñadores como sí hizo el líder de la mayoría republicana en el Senado Mitch McConnell, una decisión que permitió acercar las posiciones con los demócratas y presentar el acuerdo bipartito.

Ryan reconoce el problema de los dreamer

La mañana del jueves, en su rueda de prensa semanal en el Congreso, Ryan reconoció el problema de los dreamers y dijo que presentaría un proyecto de reforma migratoria a la cámara que “el presidente pueda firmar” una vez que se haya aprobado el presupuesto.

“Entiendan esto: si queremos cambiar nuestro foco y dedicarnos a la otra gran prioridad, que es una solución sobre DACA, tenemos que resolver este acuerdo sobre el presupuesto”, dijo Ryan.

Aunque Ryan pidió que no se dudara de sus intenciones de atacar el tema migratorio y expresó su “confianza” en que la cámara baja tendrá oportunidad de discutir el punto, sus palabras no llegaron a ser un compromiso formal, ni presentó un marco de tiempo para hacerlo.

 El presidente Donald Trump expresó su apoyo al plan senatorial en un mensaje que colocó en su cuenta Twitter la noche del miércoles alabando que ambos partidos decidieran “apoyar a nuestras tropas” y que le dan al secretario de Defensa Jim Mattis “lo que él necesita para mantener a EEUU grandioso”.

The Budget Agreement today is so important for our great Military. It ends the dangerous sequester and gives Secretary Mattis what he needs to keep America Great. Republicans and Democrats must support our troops and support this Bill!

 Se espera que los senadores aprueben el proyecto hacia la tarde del jueves y que inmediatamente lo manden a consideración de los representantes, quienes esta semana ya habían aprobado un plan que destinaba menos dinero a defensa y no incluía el gasto en programa domésticos que exigían los demócratas.

El senador Bob Corker, republicano de Tennessee, se quejó de que se le esté destinando más fondos a los militares de lo que pedía el presidente Trump para 2018 y aseguró que “Estoy totalmente de acuerdo con financiar a nuestros militares, pero quiero asegurarme de que son financiados apropiadamente”

El acuerdo aumentará en un 21% el gasto discrecional, el que se usa financiar proyectos de investigación científica, educación, caminos y salud que se financian mediante adjudicaciones directas del Congreso y no dependen del presupuesto que administra la Casa Blanca.

El plan incluye unos 80,000 millones para un fondo de asistencia a víctimas de desastres naturales del año pasado, como los hurcanes en Texas, Florida y Puerto Rico, o los incendios en California.

El incremento de esos gastos había sido limitado en 2011 tras un acuerdo entre el entonces presidente Barack Obama y los líderes republicanos del Congreso para lograr un aumento del llamado te3cho de la deuda, la cantidad de dinero que el gobierno puede contrarar en préstamos.

Entre los conservadores fiscales, algunos han aleratado sobre el impacto que tendrá el presupuesto en el déficit, que se espera que este año aumente como consecuencia de la previsible caída de los ingresos por impuestos tras la reforma aprobada el año pasado.