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CIUDAD DE MÉXICO.- Más de 74,000 armas estadounidenses, entre pistolas y fusiles confiscados al crimen organizado en México se compraron inicialmente a vendedores de armas con licencia en Estados Unidos, según detalla un informe de rastreo de la Agencia Federal de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos (ATF, por sus siglas en inglés) citado por un reporte publicado este viernes por el Centro para el Progreso Americano (Center for American Progress, CAP).

El registro de la ATF detalla que de 2011 a 2016 se rastrearon 106,001 armas que estuvieron vinculadas a crímenes en México; el 70% provenía de EEUU, 17% fueron manufacturadas en otros países y 13% se desconoce su origen.

¿Pero cuál es el impacto de estas armas de fuego en México?

El reporte del Centro para el Progreso Americano refiere que las bandas delictivas las usan “para librar guerras brutales contra grupos criminales rivales y agencias gubernamentales, así como para extorsionar a la población civil”.

“El impacto del tráfico desenfrenado de armas desde los Estados Unidos a México ha sido devastador. En 2017, México alcanzó su nivel más alto de homicidios en los últimos 20 años, con una tasa de 20.5 homicidios por cada 100,000 habitantes. Si bien esta cifra es impulsada en parte por los altos niveles de impunidad, el acceso a las armas de fuego también ha sido un factor clave en el aumento de los homicidios”, se lee en el informe de la organización estadounidense.

El think tank agrega que mientras el presidente estadounidense Donald Trump planea reforzar la frontera como una forma de frenar la entrada de crímenes, a su vez, evita pensar que EEUU suministra armas que se utilizan en violencia letal en otras naciones.

De 2009 a 2014, la mayoría de las armas estadounidenses recuperadas en México provenían principalmente Texas (41%), California (19%) y de Arizona (15%), según datos de la Oficina de Responsabilidad Gubernamental de los Estados Unidos citados por el CAP.

Los fusiles de asalto y rifles automáticos son los preferidos de los cárteles del narcotráfico en México, y en mayoría provienen de EEUU, detalla el documento.

De enero a diciembre de 2017 se registraron 25,339 denuncias por homicidio doloso en México, convirtiéndose en el periodo con más muertes violentas ocurridas en el gobierno del presidente Enrique Peña Nieto.

Cifras rebasaron el 13%

La violencia rebasó 13% las cifras de 2011, que había sido el año más letal para México -con 22,409 asesinatos-, durante el clímax de la llamada ‘guerra contra el narco’, una cruzada contra los cárteles de la droga iniciada por el expresidente Felipe Calderón en 2006.