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Winston Salem, NC.- Despiden al hombre que pidió a una mujer afroamericana y su hijo que se identificaran cuando usaban la piscina vecinal. El incidente ocurrió el 4 de julio en un vecindario de Winston-Salem, Carolina del Norte, y es el más reciente caso en el que una persona de minoría racial despierta sospechas injustificadas en alguna persona blanca.

Cuando Adam Bloom vio sospechosa la presencia de Jasmine Abhulimen en la piscina de su vecindario y quiso averiguar si tenía derecho a estar allí, al punto de llamar a la policía, incurrió en una conducta de “perfil racial” que en pocos días lo dejaría sin trabajo y sometido a la condena pública.

El incidente ocurrió durante las festividades del 4 de julio en un vecindario de Winston-Salem, Carolina del Norte.

Abhulimen estaba con su hijo usando la piscina comunal de Glenridge, resevada para habitantes de la urbanización, cuando Bloom, responsable de las instalaciones por la asociación de vecinos, se le acercó a pedirle identificación. Cuando ella se negó a darle alguna, él llamó a la policía.

El caso se conoció gracias a un video que subió a Facebook Abhulimen en el que destacaba que ellos eran los únicos afroestadounidenses que estaban en la piscina en ese momento y se quejó de lo que describió como un uso discriminatorio de “perfil racial”.

Bloom llamó a las autoridades asegurando que la mujer no era residente de la zona y que se rehusaba a identificarse.

En ese video se ve que la policía reconoce que no hay ninguna regla que fuerce a un usuario de la instalación a presentar identificación, y menos si, como Abhulimen, tenía la tarjeta electrónica que le permitía el acceso al área de recreo.

El video se hizo viral, alcanzando más de seis millones de vistas para la noche del sábado, y generó una avalancha de comentarios de rechazo colocados en la página de Facebook de la piscina y la de Sonoco, la empresa internacional de empaques en la que trabajó Bloom hasta esta semana.