Rate this post

New York.- Más de 20 oficinas de reasentamiento de refugiados en Estados Unidos cerrarán y decenas más reducirán sus operaciones tras una drástica caída en la cantidad de esos inmigrantes bajo las políticas del gobierno de Trump, informó Reuters el miércoles.

El Departamento de Estado dijo el número de refugiados admitidos en Estados Unidos descenderá del límite de 110,000 establecido por la administración Obama a 45,000 para 2018, lo que significa que el país ya no necesita las 324 oficinas de reasentamiento que estaban operando a fines de 2017.

“Los cambios consolidarán afiliados más pequeños, reducirán costos y simplificarán las estructuras de gestión para ayudar al Programa de Admisión de Refugiados de Estados Unidos a ser financieramente responsable y sostenible a largo plazo”, dijo a Reuters la vocera del Departamento de Estado, Cheryl Harris, en un correo electrónico.

De acuerdo con los planes del Departamento, a los que Reuters tuvo acceso, unas 40 oficinas reducirían sus operaciones.

Esas entidades, administradas por agencias privadas sin fines de lucro que tienen contrato con el gobierno, ofrecen varios servicios a los refugiados para ayudarlos a adaptarse a la vida en Estados Unidos, desde asistirlos para encontrar vivienda y empleos, atención médica, matrícula escolar y otros.

Acceso hasta 5 años

Los refugiados tenían acceso a esos servicios hasta cinco años después de su llegada, con lo cual la medida afectará a decenas de miles de personas.

“Si la intención es realmente que las personas se integren en la sociedad, entonces hacerlo [los recortes] va en contra de esa intención”, dijo Robert Carey, quien dirigió la Oficina de Reubicación de Refugiados bajo el presidente Barack Obama.

“La población no desaparece cuando cierras la entrada”, agregó.

Las únicas dos oficinas de reasentamiento en Louisiana cerrarían, y la única oficina en Hawaii tendría que reducir drásticamente sus operaciones, de acuerdo con los planes.

Además, 11 nuevas oficinas que estaban previstas, dos en el estado de Washington y otras en lugares desde Nuevo México hasta Indiana, no abrirán sus puertas en 2018.

Al principio de su mandato, Trump emitió una controversial orden ejecutiva que prohibía temporalmente la entrada de todos los refugiados, lo que fue desafiado por activistas y organizaciones en los tribunales, pero finalmente se autorizó con algunos cambios.

Desde entonces, el gobierno ha agregado nuevos procedimientos de escrutinio para los refugiados y sus familias que solicitan ingresar a Estados Unidos desde ciertos países considerados como riesgos de seguridad.

El límite de ingreso de refugiados este año es el más bajo desde 1980.