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MÉXICO .- La caravana migrante que durante estos días se reagrupó en Ciudad de México saldrá de esta ciudad el viernes a las 05.00 horas locales (11.00 GMT) con destino al estado de Querétaro, centro del país, informaron hoy en asamblea.

En una votación a mano alzada, los más de 5,000 migrantes optaron por abandonar la capital mexicana “a pie o en autobús” luego de cumplir una estancia de cuatro días y cinco días en algunos casos.

“Con buses o sin buses mañana nos vamos, no nacimos en bus, no nacimos en transporte”, expresaron durante la asamblea.

“Va haber buses y si no, nos vamos ir a pie, si no se confirma eso (autobuses) en dos horas, mañana salimos porque nadie se quiere quedar aquí”, añadieron.

Reunidos en el campo de fútbol de un complejo deportivo al oriente de la capital, que sirvió como albergue, los migrantes tenían un ánimo festivo y algunos quería caminar desde la medianoche de hoy.

Todo el tiempo la consulta fue popular y las decisiones se tomaron en votación mayoritaria.

“¿Nos vamos?”, preguntaban a la multitud y ésta contestaba: “¡Si!” y nuevamente la pregunta: “¿Nos quedamos?” y la respuesta general: “¡No!”.

Este jueves miembros de la caravana exigieron ante la Oficina en México del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos que se les proporcionarán autobuses para llegar de forma segura a la frontera con Estados Unidos.

Un grupo de los 5,000 migrantes realizaron un recorrido de unos 13 kilómetros hasta llegar a las instalaciones de la ONU-DH, en la acomodada colonia Polanco, al poniente de la capital. Encabezados por el periodista hondureño Milton Benítez, pidieron 150 autobuses para poder continuar por el territorio mexicano el camino que iniciaron el 13 de octubre en San Pedro Sula.

Estos vehículos “pueden evitar muertes”, señaló Benítez, quien apuntó que no deben repetirse tragedias como la ocurrida en 2011 en San Fernando, en el nororiental estado de Tamaulipas, cuando 72 migrantes fueron asesinados presuntamente a manos del grupo criminal Los Zetas.

En la asamblea pidieron a la ONU que los ayudara a resolver el tema de los autobuses en la noche del jueves y hasta se dieron tiempo para gastar una broma sobre la comida mexicana.

“¿Cuantos se quieren quedarse a comer tortas (emparedados elaborados a base de pan y muy populares en México) para siempre?”, preguntó uno de los voceros a los miles de centroamericanos y a coro le respondieron “¡Nadie!”.

La mayoría optó por continuar su ruta para llegar a la ciudad de Tijuana, frontera con Estados Unidos y reiniciar su peregrinar el viernes a las 5 de la mañana con próxima escala en la ciudad de Querétaro.

“La ruta segura es por Tijuana, muchos quieren irse por otro lado pero son los que viajan solos”, dijo al micrófono una hondureña.

“Recuerden que debemos caminar todos juntos, no estamos en nuestros país y caminando juntos vamos a llegar a nuestro destino. Llegando a la caseta empezamos a pedir “jalones”, agregó.