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Londres – Inglaterra.- A todo vapor trabajan los negociadores de Reino Unido y de la Unión Europea (UE). En teoría, ambas partes tienen hasta el 31 de octubre para concretar un acuerdo que le dé paso a un “Brexit” ordenado y poco traumático.

 

Conscientes de ese escenario, equipos técnicos de Londres y Bruselas se reunieron durante el fin de semana, con el ánimo de lograr un pacto de último minuto. También el fin de semana, el primer ministro Boris Johnson dijo a su gabinete que ve muy posible un trato con el bloque comunitario.

 

En medio de sus palabras, el premier reconoció, sin embargo, que alcanzar un pacto requerirá de una “cantidad significativa de trabajo”. Sabiendo que ese esfuerzo puede no ser suficiente, Johnson pidió, además, prepararse para abandonar la UE sin un acuerdo de por medio.

 

Hacia finales de esta semana, el grupo de los 28 sostendrá una cumbre que, con toda seguridad, se centrará en el “Brexit”. Aunque se pensó que la reunión representaría la última oportunidad del Gobierno británico para presentar una propuesta “factible”, las acciones de Boris Johnson, particularmente su encuentro del jueves con el primer ministro irlandés, Leo Varadkar, han llevado a la Unión Europea a prolongar el plazo.

 

Fuentes diplomáticas revelaron que la UE podría fijar un nuevo encuentro de su Consejo Europeo para el venidero 27 de octubre. Otros funcionarios indicaron que es probable otorgar una prórroga de tres meses para el “Brexit”.

 

En medio de esa incertidumbre, su majestad, la reina Isabel II, se presentó ante el Parlamento para darle inicio al nuevo año legislativo. En su discurso, la monarca aseguró que, como jefe de Estado, “tiene la intención de trabajar en una nueva asociación con la Unión Europea”.