Rate this post

La Paz – Bolivia.- Bolivia no ha recuperado la calma desde el 20 de octubre cuando comenzaron fuertes protestas contra la reelección de Evo Morales. La noche del jueves no fue diferente y los enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas de seguridad volvieron a repetirse.

La plaza Murillo de La Paz, donde cerca están las sedes del Poder Ejecutivo y el Parlamento, se convirtió por tercer día consecutivo en una batalla campal. Los manifestantes, en su mayoría jóvenes con escudos caseros, lanzaban piedras y petardos, mientras que los agentes respondían con bombas lacrimógenas.

En el sitio hubo varios heridos pero ninguna autoridad pudo confirmar la cantidad. En las imágenes televisivas se pudo apreciar cuando un manifestante era trasladado en una ambulancia.

La jordana anterior, la del miércoles, fue una de las más violentas. Dejó una persona muerta y casi un centenar de heridos. Incluso la alcaldesa de cochabambino de Vinto, la oficialista Patricia Arce, que estuvo en poder de los manifestantes, fue rociada con pintura y le cortaron el cabello.

En las calles de Bolivia se han enfrentado opositores y miembros de movimientos cívicos, que reclaman fraude en las elecciones que le dieron un cuarto mandato consecutivo a Evo Morales, con seguidores del mandatario que celebran el triunfo.

Hasta ahora las protestan han dejado tres muertos y centenares de heridos.