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Caracas – Venezuela.- La alta comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, culminó el viernes una visita de tres días a Venezuela. Antes de abandonar la nación caribeña, la expresidenta admitió estar dolida por la crisis política, económica y social que padecen los venezolanos.

 

Desde el Aeropuerto Internacional “Simón Bolívar”, que sirve a la ciudad de Caracas, la funcionaria hizo votos a favor de la excarcelación de los civiles y militares que se encuentran en prisión, por haber asumido posiciones contrarias al régimen madurista.

 

La exmandataria, que conversó, a primera hora del viernes, con el presidente (E) Juan Guaidó y que cerró su agenda reuniéndose, en el Palacio de Miraflores, con el dictador Nicolás Maduro, instó a todos los actores políticos a dialogar y a encontrar salidas mediadas a la situación que enfrenta la República Bolivariana.

 

“Mantener posiciones arraigadas, en cualquiera de los dos bandos, sólo agravará la crisis”, sentenció Bachelet, quien se presentará, en julio, ante el Consejo de derechos Humanos de Naciones Unidas. En esa oportunidad, la exgobernante hará un balance de su visita a Venezuela.

 

Antes de retirarse del país suramericano, la Alta Comisionada expresó su inquietud por las sanciones que Estados Unidos ha impuesto a las exportaciones de petróleo y al comercio de oro venezolano. Según Bachelet, esas acciones acrecientan “la preexistente crisis económica”.

 

La representante de Naciones Unidas comunicó que funcionarios de su despacho permanecerán en territorio venezolano, con la finalidad de proveer asesoría, asistencia y monitorear la situación de los derechos humanos en Venezuela.