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Ciudad de México.- Un tema que estuvo candente en las últimas concentraciones de los seleccionados nacionales fueron los premios económicos para el equipo de cara a la Copa del Mundo.

El tópico desgastó a ambas partes, porque las posturas en un principio fueron distantes, pero gradualmente se fueron acercando hasta que por fin llegaron a un acuerdo, mismo que hasta el momento no se ha firmado, pero en el que tengo entendido ambos lados quedaron satisfechos.

El problema se generó por un malentendido de jugadores que consideran, me parece que en una parte en forma acertada, que las primas deben ser mejores, si se toma en cuenta los millones de dólares que genera la Selección Nacional (hace cuatro años más de 200). Sin embargo, por otro lado, se debe tomar en cuenta que los egresos del organismo se necesitan para invertir en el desarrollo del balompié mexicano, en el que incluso debe mantener 13 representativos nacionales de diversas categorías.

Sé que la unión del equipo nacional prevaleció durante las pláticas. Los elementos del Tri consideran el equipo debería percibir, incluso, ganancias mayores a las de antaño, ya que la Selección seguramente se encuentra en el top ten de representativos en el tema de llevar dinero a sus arcas, al nivel de combinados top como España, Italia o Brasil, situación que no es descabellada y donde incluso los seleccionados de aquellos países cobran por presentación, aspecto que consideran como ‘justo’.

Incremento sustancial

Es un hecho que hubo un incremento sustancial e importante a los premios para los jugadores, pero también quedó en el aire la posibilidad de que se sienten las bases para que en los próximos mundiales no haya este tipo de desgaste, ya que para dirimir las fuertes diferencias entre directivos y jugadores, se dieron severas desavenencias entre ambos lados.

Con el paso de los años, se ha modificado la idea de que los jugadores deben ir por orgullo a sus representativos nacionales. Las altas ganancias que generan algunos países son compartidas a los convocados en cada llamado, como el caso de España, pero es un proceso que en México todavía no se ha implementado, ya que los cambios se realizan en forma gradual. El problema para los seleccionados en que unos de los argumentos utilizados por directivos es que “no había dinero”, argumento que los molestó, pues creen que si algo hay en las arcas del selecciones nacionales, es el aspecto económico.

Por lo pronto, los seleccionados se avocarán única y exclusivamente al aspecto deportivo, pero es un hecho que los cambios administrativos en selecciones nacionales deberán llegar y actualizarse como el resto de la selecciones top en el mundo. Es verdad que los jugadores acuden a los llamados por el orgullo de representar a México, pero los mismos observan que las ganancias millonarias a las arcas del organismo también deberían en cierta medida ser compartida a sus bolsillos. Hasta cierto punto, ambas posturas son válidas. Si el Tri aspira a ser de nivel A, los cambios también deben ser desde la administración hasta el último utilero del equipo.