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Buenos Aires -Argentina salió en busca de auxilio del Fondo Monetario Internacional (FMI) para enfrentar la turbulencia que devora su moneda y pone en riesgo la recuperación económica, 17 años después de haber caído en cesación de pagos y tras 12 años de su ruptura con la entidad.

“De manera preventiva he decidido iniciar conversaciones con el FMI para que nos otorgue una línea de apoyo financiero”, dijo el presidente Mauricio Macri en una alocución televisada, luego de que el peso cayera más de 4 por ciento ante el dólar al abrir los mercados.

El dólar se fortaleció al subir el rendimiento de los bonos del Tesoro de Estados Unidos y en el último mes, la depreciación (devaluación) del peso argentino fue de 10 por ciento, pese a que el Banco Central vendió unos 8.000 millones dólares de sus reservas y elevó su principal tasa de interés a 40 por ciento.

“Estamos recorriendo el único camino posible para salir del estancamiento, buscando evitar una gran crisis económica que nos haría retroceder y dañaría a todos”, añadió.

El peso se devaluó este martes 2,66 por ciento tras el anuncio y cerró a 22,94 pesos frente a la divisa estadounidense. La bolsa también frenó su caída y terminó en baja de 3,85 por ciento.

Argentina acude al FMI para ayuda en crisis financiera

Macri dijo que ya tuvo una primera conversación con la directora del FMI, Christine Lagarde, en Washington, y el Fondo confirmó el inicio de esas tratativas y calificó de “valioso miembro” a Argentina, la tercera economía de América Latina y actualmente en la presidencia temporal del G20. Pero se desconocen montos y condiciones del crédito. “No podemos todavía dar a conocer los montos, pero hemos acordado que el FMI va a prestar apoyo financiero a Argentina”, señaló el ministro de Economía Nicolás Dujovne.

La idea de un ajuste de la mano del FMI causa angustia entre los argentinos. Por eso, Dujovne resaltó ayer: “Estamos hablando con un FMI muy distinto al que conocimos hace 20 años. El FMI ha aprendido de las lecciones del pasado, así como todos lo hemos hecho”.Pero para la analista Marina dal Pogetto, de la consultora Ecogo, “no es una buena noticia para Argentina que en este momento esté yendo al FMI frente a un cierre de los mercados de capitales. Lo que pasó es que se cortó el crédito para Argentina. Políticamente, la decisión de ir al Fondo no está exenta de costos internos”, dijo Dal Pogetto.

En 2006, Argentina saldó su último crédito con el FMI, por 9.600 millones de dólares, cortó sus lazos e impidió durante una década las visitas del ente para revisar sus cuentas públicas.

En 2001, Argentina había vivido una crisis económica que provocó la caída de cuatro presidentes en una semana y llevó al país al default (cesación de pagos).

Contexto internacional

Macri explicó su decisión al referir que “durante los dos primeros años (de gobierno) hemos contado con un contexto mundial favorable, pero eso hoy está cambiando. Somos de los países del mundo que más dependemos del financiamiento externo, producto del enorme gasto público que heredamos y que estamos ordenando”.

La revaluación del dólar en los últimos días en los mercados internacionales afectó el peso argentino más que a otras monedas, y para enfrentarlo el Banco Central subió la tasa de interés de referencia a 40 por ciento anual, la más alta del mundo, lo que puede afectar el crecimiento.

Además de la devaluación, Argentina lucha con una inflación de 24,8 por ciento (en 2017) y un alto déficit fiscal de 3,2 por ciento.