Rate this post

Washington D. C – Estados Unidos.-  En horas de la noche de este lunes los negociadores en el  Congreso estadunidense dieron a conocer que fue establecido un principio de acuerdo para evitar el cierre parcial de gobierno, establecido para el próximo viernes 15 de febrero, y financiar la construcción de barreras en fronteras de Estados Unidos con México

Republicanos accedieron a la asignación de dinero para el muro fronterizo que busca realizar el gobierno de Donald Trump, sin embargo los recursos aprobados por los republicanos son menores a los 5,700 millones de dólares exigidos por el presidente Trump para la construcción. Según información ofrecida por asesores del congreso, el pacto solo contempla 1.370 millones de dólares para reforzar la seguridad fronteriza, prácticamente la misma cantidad que la sede legislativa ya pactó desbloquear en 2018.

“Llegamos a un acuerdo en principio”, afirmó el jefe del comité de Presupuesto del Senado, republicano Richard Shelby

Los fondos solo servirían para lograr  55 millas de nueva valla fronteriza y no el muro de concreto reclamado por el mandatario; en diciembre la Casa Blanca exigía no menos que las 215 millas. Según otras fuentes la cantidad de dólares aprobados también serviría para adquirir y mejorar nuevas tecnologías. La barrera sería construida en el Valle del Río Grande, en Texas.

Se espera y según la información ofrecida por  Richard Shelby, que los detalles del pacto de principios sean anunciados el próximo martes una vez se finalice el borrador del proyecto de ley.

Al preguntarle si Trump respaldará el acuerdo logrado por los negociadores, Shelby dijo: “Creemos, a partir de nuestras conversaciones con ellos y el margen de maniobra que nos han proporcionado, que lo respaldarán. Ciertamente esperamos que así sea”.

Por su parte y a través de las redes sociales el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, publicó este lunes un mensaje  afirmando que «los demócratas no quieren que detengamos o enviemos de vuelta a extranjeros criminales». Sus comentarios ocurren previo a su mitin en El Paso, Texas, para reforzar su idea de que existe una «crisis migratoria» en la frontera.